Caputo enfrenta vencimientos por 15 billones con el mercado saturado de bonos largos
Luis Caputo enfrenta este jueves una nueva prueba en el mercado de deuda, con vencimientos por cerca de $15 billones y una dificultad que comenzó a hacerse evidente en las últimas semanas: los in...
Luis Caputo enfrenta este jueves una nueva prueba en el mercado de deuda, con vencimientos por cerca de $15 billones y una dificultad que comenzó a hacerse evidente en las últimas semanas: los inversores muestran cada vez menos apetito por los bonos largos que ofrece el Tesoro.
La licitación llega después de varias colocaciones en las que Economía buscó extender los plazos de la deuda en pesos. Esa estrategia terminó generando una fuerte oferta de instrumentos con vencimientos posteriores a 2028 y comenzó a encontrar resistencia entre los inversores.
La señal más evidente apareció en el mercado secundario. El DICP, uno de los bonos CER de mayor duración, cayó alrededor de 4% durante la última semana, mientras otros títulos largos también sufrieron bajas. El movimiento obligó al mercado a preguntarse cuánto margen conserva Caputo para continuar colocando deuda larga sin tener que convalidar rendimientos cada vez mayores.
Un operador consultado por LPO explicó que el problema no pasa por una falta de demanda generalizada por deuda del Tesoro, sino por la cantidad de títulos que Economía fue acumulando en los tramos más largos. "El mercado tiene pesos y sigue dispuesto a renovar, pero hay una saturación evidente en la parte larga. Para colocar más ahí, el Tesoro tendría que convalidar tasas más altas y eso terminaría golpeando todavía más a los bonos que ya están en circulación", señaló.
En medio de las tensiones de Caputo con Milei, el dólar que usan las empresas superó los 1.600 pesos
Según el operador, por eso el foco de la licitación estará puesto tanto en el porcentaje de renovación como en los plazos que termine eligiendo Caputo. "El Gobierno necesita un rollover alto porque no quiere liberar una masa de pesos que pueda ir al dólar, pero tampoco puede seguir estirando duration como venía haciendo. El desafío es conseguir que esos $15 billones se queden en deuda del Tesoro sin pagar un costo que vuelva a tensionar toda la curva", agregó.
El problema ya había sido advertido por operadores en las licitaciones anteriores. La acumulación de títulos en los tramos más largos empezó a mostrar signos de saturación y Economía respondió reduciendo los plazos de los instrumentos ofrecidos, en un intento por darle aire a esa parte de la curva.
La licitación de esta semana será una nueva prueba de esa estrategia. El jueves tendrá lugar la subasta, mientras que la liquidación coincidirá con los vencimientos de fin de mes.
El desafío no pasa solamente por conseguir compradores. Caputo necesita alcanzar un nivel elevado de renovación para evitar que una porción significativa de los pesos que vencen quede disponible en el mercado y termine agregando presión sobre el dólar, que superó esta semana la barrea que el gobierno venía defendiendo de $1.500.
Esa necesidad reduce el margen para permitir un rollover bajo. Una liberación importante de liquidez podría alimentar la demanda de cobertura cambiaria justo cuando el Ejecutivo enfrenta el fixing del mayor título dollar-linked del año.
Pero absorber todos esos pesos también tiene un costo. La política monetaria contractiva llevó la TAMAR de bancos privados hasta 26,5% anual, el máximo desde abril, en medio de fuertes oscilaciones de las tasas cortas y episodios de tensión en las cauciones.
El Gobierno quedó así frente a un equilibrio cada vez más delicado: necesita ofrecer rendimientos suficientes para que los inversores renueven sus posiciones, pero una tasa demasiado alta encarece el financiamiento del Tesoro, deteriora el precio de los bonos ya emitidos y mantiene elevada la presión sobre el crédito privado.
La dificultad para extender vencimientos también quedó expuesta en el reciente canje de la LELINK D31G6. Economía consiguió una adhesión de apenas 34,1% y dos de cada tres tenedores prefirieron mantener el instrumento que vence a fin de agosto antes que trasladar sus posiciones a septiembre u octubre.
La preferencia por los plazos cortos no se limita a los instrumentos dollar-linked. En las últimas semanas las mesas comenzaron a detectar mayor resistencia a extender duration en pesos, especialmente después de la cantidad de deuda larga que el Tesoro colocó durante los meses anteriores.
El deterioro también coincidió con un contexto externo menos favorable. La suba de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense golpeó especialmente a los activos argentinos y contribuyó a que el riesgo país volviera a superar los 500 puntos, mientras los bonos soberanos acumularon varias ruedas negativas.
Por eso, el resultado del jueves será seguido como algo más que otra licitación. Caputo deberá demostrar que todavía puede refinanciar una masa de vencimientos cercana a $15 billones sin volver a saturar la parte larga de la curva, convalidar una nueva suba de tasas ni liberar una cantidad de pesos capaz de poner otra vez al dólar bajo presión.