Con un Ecuador militarizado, el correismo se juega su retorno al poder
Ecuador enfrenta un nuevo balotaje entre Luisa González y Daniel Noboa en un contexto de absoluta militarización de parte del gobierno. Noboa firmó un decreto en el que permite allanamiento sin...
Ecuador enfrenta un nuevo balotaje entre Luisa González y Daniel Noboa en un contexto de absoluta militarización de parte del gobierno. Noboa firmó un decreto en el que permite allanamiento sin orden judicial.
Una fuente desde Quito explico a LPO que "todas las organizaciones de observación, incluida la OEA y la Unión Europea están preocupadas por esta situación. Es un decreto tan arbitrario que pone la luz sobre la zona que ganó el correismo en la primera vuelta, no en todo el país".
"Lo que uno interpreta es que lo que están buscando es poder hacer allanamientos y orden judicial en los lugares donde se va a hacer el conteo propio de la Revolución Ciudadana", agrega.
Este giro del gobierno tuvo especial obsesión con el Grupo de Puebla, cuyos referentes decidieron no entrar al país por temor a ser detenidos bajo el cargo de terrorismo y a quienes los medios afines a Noboa los califican como "agitadores".
El presidente ecuatoriano le ganó a la correista en el 2023 en una elección que sirvió para completar el mandato de Guillermo Lasso que tuvo que renunciar antes de ser destituido por el Congreso.
El año y medio de Noboa fue realmente caótico y profundizó los problemas que tuvo Lenin Moreno y el propio Lasso en relación a la seguridad, el crimen organizado y la violencia política. Además, la gestión se caracterizó por la militarización y una crisis energética que provocó apagones en buena parte del país.
Todas las organizaciones de observación, incluida la OEA y la Unión Europea están preocupadas por esta situación. Es un decreto tan arbitrario que pone la luz sobre la zona que ganó el correismo en la primera vuelta, no en todo el país
Esto hizo que la candidatura de Revolución Ciudadana crezca en las encuestas ubicándola como favorita con una diferencia de 5 a 7 puntos con un margen de indecisos relativamente bajos.
González logró sumar el apoyo del candidato indígena, Leónidas Iza, que salió tercero en la primera vuelta y la gran mayoría de los votantes prefieren al correismo. La Confederación de Nacionalidades Indígenas (Conaie) fue clave en los paros y movilizaciones durante las últimas tres presidencias pero tuvieron una relación muy compleja con Rafael Correa.
Daniel Noboa.
Iza es más cercano a la izquierda ecuatoriana pero de todas formas hubieron cruces por redes sociales con reproches de Correa a la supuesta tibieza de los indígenas. Esto, como reveló LPO, cayó mal en la campaña de Gonzalez que nunca pudo lidiar con la verborragia del ex presidente.
Lo que uno interpreta es que lo que están buscando es poder hacer allanamientos y orden judicial en los lugares donde se va a hacer el conteo propio de la Revolución Ciudadana
En caso de un triunfo de Luisa, se abre el interrogante en torno a como será el vinculo con su jefe político que pretende generar las condiciones cerrar sus condenas judiciales para regresar al país y algunos sectores de su entorno propone que se genera una arquitectura legal para que pueda ser candidato.
De todas formas eso no es nada sencillo y en una primera etapa será un logro no repetir dos experimentos fallidos como el de Alberto Fernández y Cristina Kirchner que terminó con un gobierno de Javier Milei o la guerra frontal entre Luis Arce y Evo Morales que puede llevar a la derrota a la izquierda boliviana en las elecciones de agosto.
Los demócratas le advierten a Trump que Noboa puede hacer fraude en las elecciones de Ecuador
La campaña de González insiste con que Luisa será la líder en caso de ser electa y Rafael un consejero y voz con autoridad pero el estilo de Correa es especialmente omnipresente.
De todas formas, lo que en lo inmediato preocupa al correismo es la maniobra que puede hacer el gobierno para afectar la transparencia de los comicios que generó una carta de congresistas de Estados Unidos a Marco Rubio y la seguridad de la candidata opositora a la que se le fue retirada la seguridad en un contexto de extrema violencia contra los candidatos.
Noboa quiere ser aliado de Donald Trump y Milei en la región y sumarse al bloque de extrema derecha de la región. Todo lo contrario a Gonzalez que es apoyada por Lula y Sheinbuam. Su victoria fortalecería la Unasur que busca reactivar Brasil y Celac que viene de realizar su primera cumbre anti-Trump en Honduras.