En la campaña de Lula creen que los aranceles de Trump contra Brasil perjudican la campaña de Bolsonaro
La ofensiva de Estados Unidos en la última semana puso a la campaña de Lula en un estado de profundo análisis. Sin embargo, lo que en un principio se leyó como una intervención norteamericana ...
La ofensiva de Estados Unidos en la última semana puso a la campaña de Lula en un estado de profundo análisis. Sin embargo, lo que en un principio se leyó como una intervención norteamericana que pone en aprietos a Lula con el correr de las horas se convirtió en un posible problema para el bolsonarismo.
Un importante colaborador de la campaña de Lula dijo a LPO que "la idea operar contra la economía no cayó bien en sectores de la población que no tiene a Estados Unidos como un ejemplo a seguir". "No hablamos de votantes de izquierda, sino de los indecisos que son calves en una elección tan pareja", detalla.
Para el abogado y analista político brasileño, Henrique Attuch, "los aranceles del 25% propuestos por el gobierno estadounidense a los productos brasileños no surgen de la nada; se originan en un contexto donde Flávio Bolsonaro y Eduardo Bolsonaro han estado presionando activamente a la Casa Blanca contra el gobierno de Lula".
"La investigación, iniciada por la Sección 301, incluye críticas a decisiones de la Corte Suprema, al sistema Pix y a las políticas digitales brasileñas; en otras palabras, ataca de forma integral a las instituciones estatales brasileñas. Trump ya había declarado abiertamente su solidaridad con Jair Bolsonaro y su hostilidad hacia el gobierno de Lula", agregó.
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Para Attuch, "utilizar el aparato comercial estadounidense para castigar económicamente a Brasil en un año electoral constituye una forma de injerencia indirecta pero efectiva: debilita al gobierno en funciones, aumenta el costo de vida para los brasileños y culpa a Lula de la crisis".
Sin embargo, el analista aclara que "la estrategia estadounidense podría volverse en contra de sus propios orquestadores brasileños. Flávio Bolsonaro y la familia Bolsonaro han dedicado el último año a presionar en Washington, y el resultado concreto para Brasil es la amenaza de un arancel del 25% a sus productos. El votante brasileño se preguntará: ¿quién ejerció esta presión? ¿Quién solicitó la intervención extranjera en la economía brasileña? La respuesta apunta a los Bolsonaro. Este es un terreno emocionalmente sensible".
"Los brasileños toleran profundamente la idea de que los candidatos de la oposición vayan a Washington a pedirle a Estados Unidos que perjudique la economía de su propio país para ganar elecciones. Las acciones de Flávio Bolsonaro, con el apoyo estadounidense, en lugar de dirigirse contra Lula, repercuten más en el propio Flávio", remarca.
Este pensamiento coincide en su totalidad con lo que sostienen quienes comandan la campaña de Lula en Brasilia que ven en esta jugada la posibilidad de potenciar el liderazgo de Lula con una narrativa soberanista.
Sobre el Pix, Attuch explicó que "es uno de los principales objetivos declarados de la investigación estadounidense. La razón es evidente: Visa y Mastercard construyeron imperios financieros basados en las comisiones de intercambio que cobran por cada transacción. Pix, creada y operada por el Banco Central de Brasil, eliminó estas comisiones para los particulares e hizo que las operaciones que antes generaban miles de millones en comisiones para las marcas de tarjetas estadounidenses fueran gratuitas e instantáneas".
"En tan solo cinco años, Pix superó a todas las tarjetas juntas en número de transacciones. Para Visa y Mastercard, esto representa una enorme y creciente pérdida de mercado, y la respuesta estadounidense fue incluir a Pix como una práctica "irrazonable" en una investigación comercial. Se trata de proteccionismo disfrazado de legalidad: el gobierno estadounidense utiliza el aparato estatal para defender las ganancias de sus corporaciones privadas frente a una exitosa innovación pública brasileña", destacó.
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Por último, Henrique Attuch dijo que "Lula no puede ceder. La lógica de la presión estadounidense es clara: cualquier concesión de Brasil se interpretará como debilidad y generará nuevas exigencias. Ceder en el tema de Pix significaría renunciar a una política pública que beneficia directamente a decenas de millones de brasileños en favor de las ganancias de las corporaciones estadounidenses. Ceder ante las críticas al Supremo Tribunal Federal significaría permitir que un gobierno extranjero interfiera en el funcionamiento del Poder Judicial brasileño".
"El camino es la firmeza soberana combinada con inteligencia diplomática: mantener abiertas las negociaciones, aprovechar el período de consulta pública que se extiende hasta julio, pero sin anticipar concesiones unilaterales. Brasil también debe ampliar sus alianzas comerciales -con la Unión Europea, con el Sur Global, con los BRICS- para reducir su dependencia de la relación con Estados Unidos y fortalecer su posición negociadora. Lula debe dejar claro que Brasil es un socio dispuesto a dialogar con honestidad, pero no un subordinado dispuesto a capitular", concluyó.
Fuente: https://www.lapoliticaonline.com/internacionales/borradlulaor-de-lpo-ar-noticia-de-augusto-taglioni/