Lula apura el nombramiento de un juez de la Corte para salvar a De Moraes de la destitución
La Corte Suprema de Brasil atraviesa una feroz guerra interna. La ofensiva del juez, André Mendonca, cercano a Jair Bolsonaro generó una una grieta en el máximo tribunal. La investigaci...
La Corte Suprema de Brasil atraviesa una feroz guerra interna. La ofensiva del juez, André Mendonca, cercano a Jair Bolsonaro generó una una grieta en el máximo tribunal.
La investigación sobre los nexos de Alexander de Moraes con el banquero detenido, Daniel Vorcaro, operó como una ventana de oportunidad para abrir una investigación que force la destitución del juez.
En la jornada de este miércoles, los jueces no abordaron el tema pero la posibilidad está latente y el escenario interno está dividido. Como adelantó LPO de los 9 jueces que tienen que expresarse hay tres en contra: los dos magistrados nombrados por Lula, Cristiano Zanin y Flavio Dino y Gilmar Mendes y otros tres a favor del proceso: el propio Mendonça, Luiz Fux (que estuvo en contra de la condena a Bolsonaro) y Edson Fachin.
Por su parte, los que aún no definen su posición son Dias Toffoli (que está mas cerca de la suspensión), Carmen Lucia (que podría estar en contra) y Kassio Nunes, otro de los jueces cercanos al bolsonarismo que también podría apoyar la destitución. Con este cuadro, la apertura de la investigación podría resultar favorable por 5 votos a 4.
Alexandre De Moraes podría ser destituido y Lula pierde fuerza en la Corte Suprema
Aquí es donde aparece el rol de Lula. Gilmar Mendes se reunió con el Jefe de Estado y le solicitó que intervenga para neutralizar la ofensiva. En ese marco, el líder el Partido de los Trabajadores evalúa utilizar la vacante que dejó Luiz Barroso para que ocupe su lugar.
El nombre elegido por el Jefe de Estado es el ex gobernador de Río de Janeiro, Ricardo Couto, quien sería designado ante de las elecciones para neutralizar la ofensiva contra De Moraes dado que su ingreso dejaría en empate la votación para su destitución.
Couto llegó al gobierno de Río de Janeiro de manera excepcional. Era presidente del Tribunal de Justicia del estado y, por esa condición, ocupaba el tercer lugar en la línea sucesoria. Terminó asumiendo el Ejecutivo después de que el gobernador, el vicegobernador y el presidente de la Asamblea Legislativa fueran apartados de sus cargos por sospechas de corrupción.
Ricardo Couto.
Desde entonces, construyó un perfil basado en la moralidad administrativa y el combate contra la corrupción, incluyendo el desplazamiento de funcionarios sospechados de tener vínculos con organizaciones criminales.
El nombramiento también tiene un costado electoral para Lula vinculado con la narrativa contra la corrupción, un agenda que Couto defiende durante toda su trayectoria política y judicial.
Flavio achica la distancia y queda a tres puntos de Lula en el balotaje
Otro factor que puede sumarle a Lula es que el ex gobernador carioca tiene más del 80% de aprobación en Río de Janeiro, un territorio que Lula pretende crecer también gracia a su alianza con Eduardo Paes, el alcalde de Río que tiene muchas chances de ganar el estado. Río es, además, el segundo mayor distrito electoral de Brasil, por lo que resulta estratégico para la elección presidencial.
Desde que llegó al poder, Lula reforzó su alianza con la Corte Suprema de Justicia en el marco de la defensa de las urnas electrónicas y la condena contra Jair Bolsonaro y los militares que participaron en si gobierno. Alexander De Moraes es la pieza fundamental de esa alianza y por el bolsonarismo pide su cabeza.