Tiene 39, una inteligencia mayor al promedio y compró la empresa que lo contrató
A diferencia de la gran mayoría de los niños, para Christian Salomón (39), CEO de Vinver -compañía especializada en asesoramiento y administración de inversiones financieras-, la lógica y la...
A diferencia de la gran mayoría de los niños, para Christian Salomón (39), CEO de Vinver -compañía especializada en asesoramiento y administración de inversiones financieras-, la lógica y la matemática siempre fueron una suerte de juego. “Podía estar horas y horas resolviendo un problema y, hasta no llegar a la respuesta exacta, no paraba”, dice en diálogo con LA NACION. De hecho, con tan solo siete años, ya les preguntaba a sus maestras de primaria si existía la posibilidad que una resta dé como resultado un número menor a 0.
Su temprana curiosidad lo llevó, a su vez, a participar de diferentes olimpiadas de matemática. “Tardaba un montón en hacer las ecuaciones, pero porque lo tomaba como un juego y probaba con diferentes números. Es parte de mi forma de pensar. Cuando hay algo que no me cierra, pienso ‘lógicamente esto no puede ser así’ y le doy vueltas hasta encontrarle un sentido”, relata. Y, entre risas, agrega: “Discutía o cuestionaba mucho las notas que me ponían los profesores en el colegio”.
A sus 29 años, ya recibido de contador público y con una trayectoria profesional en marcha, Salomón ingresó a Mensa, una organización internacional sin fines de lucro que reúne a personas con un coeficiente intelectual que esté dentro del 2% más destacado de la población mundial.
Mensa fue creada en 1946 en Oxford, Inglaterra, y actualmente cuenta con 100.000 miembros en más de 100 países y es la High IQ Society más reconocida mundialmente. En lo que respecta a la Argentina, la primera sede fue fundada en Buenos Aires, en 2001, y con el tiempo se expandió a otros puntos del país, como Córdoba, Mendoza, Rosario y La Pampa.
Salomón, quien reside en Córdoba Capital, conoció a esta organización a sus 29 años a través de un amigo en común y, al enterarse de que existía una sucursal en su provincia, no dudó en realizar el examen de ingreso para entrar. “Hubo algo que me llamó la atención”, admite. La prueba de ingreso se basaba, principalmente, en resolver problemas de lógica y matemática.
“Una vez adentro, logré entender por qué pienso como pienso y eso me alivió. También me encontré con muchas personas como yo”, explica. Y añade: “Hay varios subgrupos dentro de Mensa y el nuestro es solo un tipo de inteligencia, no es la única que existe. Está la inteligencia artística, emocional, entre tantas otras”.
Pasión por los númerosCuando Salomón se encontraba estudiando la carrera de Contador Público en la Universidad Nacional de Córdoba, hubo una materia optativa que le “voló la cabeza”: bolsa y mercado. “Nos enseñaban todas cosas relacionadas al mercado de capitales y automáticamente me di cuenta de que quería dedicarme a eso”, recuerda.
Fue así como, en 2012, luego de realizar una maestría en finanzas en la Universidad del CEMA, comenzó su carrera profesional como pasante en Vinver, empresa especializada en asesoramiento y administración de inversiones financieras.
Por su alto desempeño, en 2015 Salomón pasó a ser el presidente de la compañía, así como también compró el 25% de sus acciones. Apenas un tiempo después, en 2018, adquirió el 75% de las acciones restantes, convirtiéndose en el nuevo dueño de Vinver.
Actualmente, Vinver cuenta con 6.000 clientes de diversas categorías, como empresas, instituciones y personas particulares. “Venimos creciendo mucho estos últimos años e incluso el mercado de capitales en Argentina en sí viene en aumento. Hoy, hay más de 13,1 millones de cuentas comitentes abiertas, según los datos de la operatoria de BYMA, Bolsas y Mercados Argentinos”, asegura.
“Ganar plata con los números es lo que me gusta me satisface y siempre estoy tratando de innovar y hacer cosas nuevas para potenciar mi negocio”, dice Salomón. Por esta razón, en el último tiempo incursionó en el mundo de la tecnología y la programación, hecho que lo llevó a incorporar a su empresa el trading algorítmico para agilizar procesos y operaciones.
Este perfil profesional que combina la pasión y destreza por las finanzas, los números, la tecnología y la programación es conocido en el rubro como “quant”. “Es tener las habilidades para pensar cómo, a través de la lógica, se puede resolver un problema con la ayuda de la tecnología”, explica.
La importancia de la educación financieraSalomón es, además, profesor de la Universidad Católica de Córdoba desde hace 10 años y resalta la importancia de fomentar la educación financiera en todos los niveles académicos: “Un país sin mercado de capitales desarrollado no puede crecer. Es fundamental que las empresas se puedan financiar, que la gente pueda invertir mejor”.
Y concluye: “En la primaria, secundaria y la universidad no se enseña cómo comprar títulos públicos, acciones, entre tantos otros productos. El que aprende, lo hace por cuenta propia. Por eso es muy importante que el sistema educativo argentino comience a ofrecer esto”.