Política

El dólar que usan las empresas superó los 1.600 pesos, en otra jornada caliente

El dólar mayorista cerró este martes en $1.512 y marcó un nuevo máximo nominal. Pero la presión más fuerte, sin embargo, apareció fuera del mercado oficial. El contado con liqui cerró en to...

El dólar mayorista cerró este martes en $1.512 y marcó un nuevo máximo nominal. Pero la presión más fuerte, sin embargo, apareció fuera del mercado oficial. El contado con liqui cerró en torno de los $1.600. Es una señal particularmente sensible porque el CCL es utilizado por empresas e inversores para dolarizar posiciones y sacar fondos del circuito local. La brecha con el mayorista volvió así a acercarse al 6%. 

El movimiento confirmó las crecientes dudas que hay en el mercado sobre la reelección de Milei, ante la aparición de encuestas que marcan un posible triunfo de Axel Kicillof en el ballotage. Se suman a las tensiones al interior del gobierno por el problema de los endeudados y la ralentización del crecimiento económico.

El regreso de la suba del dólar aumentó el nerviosismo de la Casa Rosada. El techo formal de la banda está mucho más arriba de la cotización actual, en torno de los $1.873, pero los $1.500 habían funcionado como una frontera política para el Palacio de Hacienda.

Este martes todas las cotizaciones subieron. El dólar del Banco Nación terminó en $1.530, el tarjeta en $1.989 y el blue alrededor de $1.565. 

Otro dato que inquietó fue el riesgo país: llegó a 514 puntos básicos, con una suba de 1,4%.  La puerta para que Argentina vuelva a financiarse voluntariamente en Wall Street sigue cerrada y esto alimenta la corrida hacia el dólar, como refugio. 

Guerra en el gabinete: Caputo quiere anunciar medidas pese a la resistencia de Milei 

La suba del dólar se produjo además pese a que el Gobierno mantuvo presencia en el mercado. Operadores detectaron nuevamente intervención oficial alrededor del mayorista, una dinámica que ya se había observado cuando la cotización superó los $1.500. 

Los más optimistas creen que ante la persistencia dolarizadora del mercado, Caputo ya no intenta clavar el dólar en un número determinado, sino administrar su velocidad. Acaso por eso, el Banco Central compró apenas 9 millones de dólares en el mercado de cambios, el segundo menor registro de agosto. Una manera de no alimentar la corrida.

Los más optimistas creen que ante la persistencia dolarizadora del mercado, Caputo ya no intenta clavar el dólar en un número determinado, sino administrar su velocidad. 

La desaceleración ya dejó de ser un dato aislado. El Índice de Estabilidad Financiera que elabora Analytica cayó por quinta semana consecutiva y quedó en su menor nivel desde fines de junio. Cinco de sus siete componentes empeoraron. El factor que más pesó fue precisamente la menor acumulación de reservas. 

Entre el 18 y el 21 de agosto, el Central compró 137 millones de dólares, 82 millones menos que la semana anterior y el segundo registro semanal más bajo del año. La consultora calcula que para cumplir con una pauta prudencial el Central debería haber comprado 232 millones durante esa semana. Le faltaron 95 millones. Fue la cuarta semana consecutiva por debajo de esa referencia. 

Hay además un elemento que explica parte de la tensión de estas ruedas. Este miércoles se fija el tipo de cambio que determinará el pago de instrumentos dólar linked con vencimiento a fin de agosto. En el mercado calculan que están involucrados unos 2.595 millones de dólares, el mayor vencimiento de este tipo durante la gestión de Milei. La cercanía del fixing vuelve especialmente sensible cada movimiento del mayorista. 

El antecedente inmediato no ayuda. Cuando se produjo el fixing de la letra dólar linked de julio, el Banco Central cortó por primera vez desde enero su racha compradora y el Tesoro tuvo que vender dólares para impedir que el mayorista superara los $1.500. 

Ahora el Gobierno decidió correr unos metros esa línea. La explicación del cambio de estrategia está en las tasas. En la anterior licitación, defender rígidamente los $1.500 obligó al Gobierno a retirar pesos, vender cobertura cambiaria y tolerar un fuerte encarecimiento del fondeo. Las tasas cortas se dispararon y aumentó la volatilidad de la liquidez bancaria. Economistas del mercado interpretan que permitir cierto deslizamiento del dólar busca justamente bajar esa presión. Menos tasa a cambio de un poco más de dólar. 

El problema de fondo es que las distintas piezas comienzan a competir entre sí. Si Caputo sostiene tasas altas para contener el dólar, encarece el crédito y profundiza el freno de la economía. Si libera pesos para bajar las tasas, aumenta la demanda de cobertura. Si interviene para contener el dólar, resigna reservas. Y si permite que suba, arriesga trasladar esa corrección a precios. 

Pero lo cierto es que el cuadro general habla de un deterioro. Como marca el indicador de Analytica el deterioro financiero dejó de concentrarse en una sola variable y se extendió por todo el tablero. Por eso, en la misma jornada subieron el dólar y el riesgo país y se desplomó la compra de reservas.

Fuente: https://www.lapoliticaonline.com/economia/el-dolar-cable-supero-los-1-600-y-cayo-fuerte-el-ritmo-de-compras-del-central/

Comentarios
Volver arriba